Los Mentideros de Puebla
Por Alfonso Gómez Rossi
Hace unos momentos Goyo Gómez Planter
subió a su página de Facebook un comunicado donde expresa que--apesadumbrado
por los sentimientos que le embargan--, abandona el Partido Verde Ecologista
donde participó durante “seis años.”
Poco antes de la renuncia apareció una
nota en la versión en línea de diario cambio en la que se narra que el actual
dirigente del Partido Juan Pablo Kuri se encuentra de vacaciones en Vail, Colorado
mientras cinco de los candidatos que el Verde apoya hoy comienzan sus desangeladas
campañas políticas.
En las fotos tomadas de Instagram, Kuri
aparece feliz en la nieve con una dama que el artículo llama su pareja
sentimental mientras que el resto de los ciudadanos de Puebla nos encontramos
en Puebla comenzando las labores después de las vacaciones de Semana Santa.
A pesar de que diariocambio.com maneja
que Goyo abandona el partido por los escándalos de Natale y Kuri (http://www.diariocambio.com.mx/2015/zoon-politikon/item/3371-renuncia-goyo-gomez-tras-escandalo-de-natale-y-kuri),
la realidad es que Goyo sólo menciona en su comunicado “malas decisiones de la dirigencia, al no tomar en
cuenta a los grandes cuadros del Verde, han llevado al Partido a la decadencia
política”; no hay una crítica a bodas ostentosas que cuestan una fortuna ni de
dirigentes que en lugar de apoyar a sus agremiados se van de vacaciones a
Estados Unidos para perfeccionar sus técnicas de esquí.
Es
interesante analizar la postura de Goyo Gómez en torno a las decisiones
políticas de sus ex correligionarios: la crítica que hace Gómez Planter proviene
de que no se le toma en cuenta ni a él
ni a otros miembros del partido en
cuanto a las opiniones generales de cómo debe conducirse el partido político,
además de que le apena haber sido utilizado por un partido aliado, a quien no
nombra directamente, aclarando que ese partido se está quedando con plazas que
se merecen los miembros del Verde.
No hay una
crítica en el comunicado a estilos de vida de que llevan tanto Kuri como Natale
que derrochan capital económico en objetos cuya finalidad es informarles a las
personas que ya llegaron al pináculo social gracias al capital acumulado que
les permite mostrar el lujo y el derroche.
Lo que podría
dar a Goyo Gómez puntos frente a aquellas personas indignadas por un estilo de
vida que no se puede justificar con los salarios que perciben por sus puestos
políticos, sería atacar directamente la moralidad de las acciones de Natale y
Kuri demostrando que los poblanos estamos hartos de este tipo de despliegues.
Supongo que
sería un tanto irónico que hiciera la crítica ya que Goyo Gómez es pariente a
través de su padre de una de las familias más ricas y socialmente influyentes
de Puebla y ha sido catalogado desde su nacimiento como descendiente de una de
las elites plutócratas de Puebla, es un niño bien.
Podemos hacernos varias preguntas en torno a esta situación en la que se
encuentra el Verde Ecologista de Puebla, la que me interesa analizar es
precisamente la falta de representación de los miembros que hace en su
comunicado; uno de los problemas que han tenido los partidos políticos en
México es su funcionamiento vertical—es decir--, que las decisiones políticas
se toman desde arriba y se espera que los agremiados asuman que esa es la
postura oficial y deben adoptar ese punto de vista en la manera en la que tomen
sus decisiones. Este sistema es más patente en un partido político que algunas
personas consideran el negocio familiar de los González Torres. La acción de
Goyo y el carácter público que tomó al mostrar su comunicado podría fortalecer
las aspiraciones democráticas dentro de los partidos políticos, que me parece
son necesarias para el buen funcionamiento de la democracia en el país. No
podemos esperar que se ejerza la democracia política cuando los miembros de los
partidos políticos no tienen la facultad de emitir sus opiniones políticas
aunque favorezcan al pueblo de México. Desearíamos
que más miembros de partidos políticos tuvieran el valor de emitir sus
opiniones públicamente para hacer conciencia de que ciertos políticos están
siendo callados por la línea del partido.