La herejía de Luis de Carvajal, el mozo y la realidad cultural actual.
Por Alfonso Gómez Rossi
La muerte de Luis de Carvajal, el mozo, a manos de la
Inquisición novohispana, replantea los argumentos del catolicismo sobre ciertas
“verdades” contemporáneas.
El 8 de diciembre conmemora en el calendario católico la
Inmaculada Concepción de María.
Para los que asumen que el término “Inmaculada Concepción”
implica que Cristo nació sin pecado, les informamos que en realidad el término
se refiere a su madre María, quien fue concebida por sus padres Joaquín y Ana
sin que heredara de ellos la mancha del pecado original que arrastramos los
hombres desde que Adán y Eva comieron del fruto prohibido (La
Inmaculada Concepción) .
Pero no nos detenemos en la Inmaculada Concepción de María,
sino en otro evento truculento que ocurrió el mismo día, pero en 1596: ese día
en Auto de Fe Luis de Carvajal, conocido como el mozo por ser sobrino de Luis
de Carvajal, gobernador del Reino de Nuevo León, fue quemado por ser un
católico que continuaba practicando las costumbres judías de sus ancestros (Adler, 2011) .
No nos interesa hacer la crónica de su proceso, su encierro
en San Hipólito su relapso y muerte; para ello remitimos al lector al artículo
de Alicia Gojman de Backal, en Letras
Libres (Gojman de Backal, 2017) ; lo que nos interesa
es mostrar con la distancia que nos brinda el tiempo, los “errores de la
Iglesia” católica al procesar y quemar a Luis de Carvajal.
La finalidad no es criticar a la Iglesia como institución
opresora o como un esbirro del pasado que debe desaparecer, al contrario, el
autor de este texto se considera católico y aplaude las cosas buenas que hacer
la institución. Lo que deseo es reflexionar sobre el presente y su postura
respecto a ciertas “verdades” que le causan conflicto en el mundo contemporáneo,
particularmente su oposición al matrimonio entre personas del mismo sexo.
La Iglesia instituyó la Inquisición como parte de una
búsqueda por la verdad a partir de lo que la historia conoce como la herejía de
los Cátaros en la parte sur de lo que ahora es Francia.
Los Cátaros o albigenses eran un grupo de cristianos que
estaban enemistados con las doctrinas que emanaban de Roma.
El Papa Inocencio III entendiendo que los Cátaros al
cuestionar la autoridad de la doctrina católica ponía en aprietos a la
institución en general, mandó primero a los Cistercienses para que les
explicara los errores de sus creencias, pero fracasaron en convencer a los
virtuosos albigenses.
Posteriormente Inocencio III autorizó que Domingo de Guzmán dejara
la canonjía de la Catedral de Osma para que pudiera predicarle a los cátaros y
convencerlos de regresar a la fe de Roma. A pesar de que hay leyendas de que
fue exitoso en la conversión de hombres y mujeres, los resultados le parecieron
lentos a Roma que promulgó una Cruzada en contra de los albigenses.
Para los historiadores que están en contra del catolicismo,
la Cruzada sirve para demostrar los horrores de los cristianos que estaban
dispuestos a matar a otros cristianos por diferencias teológicas.
Al concluir la Cruzada, la Provence fue absorbida por el Reino de Francia y perdió su
independencia. A partir de ese momento surgió la figura de la Inquisición, que
tenía la finalidad de velar para que los católicos pensaran de la misma manera.
Sería la labor del sacerdote y de la feligresía obligar a sus
vecinos, amigos y familiares para que “supervisaran” sus pensamientos y estos
fueran acordes a la doctrina católica.
Aquí debemos aclarar que el Estado y la Iglesia eran
responsables conjuntamente, porque el catolicismo era la ideología de Estado y
de manera simple, los sacerdotes eran también parte de la maquinaria del Estado
encargados de fortalecerlo a partir de las políticas de los gobiernos europeos.
La Inquisición no fue una institución permanente hasta que
los monarcas ibéricos la establecieron como el brazo de Estado que unificaría
ideológicamente a los reinos de Castilla, Aragón, Granada y Navarra.
La Inquisición no perseguía a las personas que no fueran
católicas, eso le correspondió al Estado español que expulsó a los judíos en
1492 y a los Moriscos en 1609; la Inquisición se encargaba solamente de
supervisar a los católicos, así que si hablamos del juicio de Luis de Carvajal,
el mozo, se le persiguió porque era considerado católico por su bautizo y este
sacramento lo hacía católico para la eternidad.
Aquí el vínculo que vemos es que no sólo era Carvajal un
enemigo de la Iglesia a la que pertenecía por el bautizo, sino que también era
un enemigo del Estado castellano por no ser un buen católico y el castigo que
merecía era morir.
Aquí nos topamos con un problema que continúa a la fecha: la
creencia de que la Iglesia Católica es la única institución que posee la verdad
y al tender dominio sobre el conocimiento de la misma, trata de imponerla sobre
otros grupos de personas para el beneficio del “Cuerpo Místico de Cristo”.
Lo interesante del argumento anterior es que si la Iglesia
tiene control de la verdad y en teoría esta no cambia, ¿cómo explicamos la
disculpa que pidió San Juan Pablo II al pueblo judío por el maltrato que sufrió
a manos de la Iglesia Católica? O cómo debemos comprender a Luis de Carvajal
¿cómo un mal católico que practicaba el judaísmo? ¿O un judío que por culpa de la
Situación política de Castilla tuvo que fingir ser algo que no deseaba ser?
A fin de cuentas no puedo dejar de contrastar esta situación
con el presente y la situación que viven los homosexuales católicos: la Iglesia
les informa que están mal… que ese no es el estilo de vida correcto, pero a la
fecha no se ha determinado que causa la homosexualidad, aunque grupos católicos
afirmen que es un trauma de la infancia que se puede curar con terapia y los
doce pasos.
Su afirmación, que es mentira a la luz de lo que se sabe
ahora, está destruyendo la vida de homosexuales que no se conforman al ideal
católico y en un sentido más amplio intervienen para detener cualquier
legislación que apoye derechos para la comunidad LGBT.
Referencias
Adler, C. y. (2011). CARABAJAL. Obtenido de
Jewish Encyclopedia.com:
http://www.jewishencyclopedia.com/articles/4015-carabajal
Gojman de Backal, A.
(2017). El primer testimonio de un judío en América se escribió en México a
fines del siglo XVI. El documento fue robado en 1932 y en marzo regresó al
país. Letras Libres,
http://www.letraslibres.com/mexico/revista/el-enigma-las-memorias-carvajal-el-mozo.
La Inmaculada
Concepción. (s.f.). Aciprensa, https://www.aciprensa.com/recursos/la-inmaculada-concepcion-1113.