lunes, 13 de abril de 2015

Una explicación sobre género en México

Los Mentideros de Puebla
Por Alfonso Gómez Rossi
El viernes 10 de abril se presentó en un salón de la Biblioteca de la UDLAP el colectivo artístico “Cartograma Americana” para exhibir un proyecto que están preparando para el año entrante. Lo que llama la atención de su propuesta es precisamente la exploración visual que hacen de los distintos tipos de identidades de género  que existen en la actualidad latinoamericana y que transgreden ciertos códigos de conducta en México.
Mientras escuchaba su propuesta y veíamos en la pantalla  a la argentina trans Susy Shock vestida/o de drag, pensé lo lejana que se está volviendo  la visión esencialista y tradicional de lo que es ser hombre y mujer.
Los lectores podrán preguntar… ¿cómo? ¿Identidades de género? ¿Identidades sexuales? ¿Pues qué no hay sólo hombre y mujer? Hombre, mujer; eso  define los roles que tienen los seres humanos y eso es suficiente para el funcionamiento de la sociedad.
Los órganos reproductores nos indican para que sirven las mujeres, para que son buenos los hombres y así se puede quedar el tema.
 Bueno, aunque pudiéramos pensar que eso es suficiente para explicar a los seres humanos comienza a haber una disidencia mayor entre las nuevas generaciones que están en la pubertad y los veinte, que no sienten que su identidad queda definida a partir del binomio “hombre” y “mujer” tradicional.
Algunos miembros de la generación y o millenial buscan definirse a través de categorías que hasta la década del 80, hacía estremecer de miedo a los poblanos.
 ¿Cuántos de nosotros no habremos escuchado a nuestro padre decir “Gracias a Dios en la familia no hay homosexuales”, aunque uno supiera que el tío Carlitos no salía de los Baños la Limpia y hasta le echó el perro a uno de nuestros amigos? Lo que ofrece esta etapa histórica es tolerancia y opciones, que aún no son comprendidas del todo por los adultos que aún le temen a la sexualidad de sus hijos.
¿Cuándo comenzaron las sexualidades distintas en México?
Es una pregunta obligada que los historiadores sociales colocan como 1901, cuando Don Porfirio aún era el Dictador de México; la fecha específica es el 18 de noviembre de ese año. En la calle de la Paz en la Ciudad de México, se vio un movimiento sospechoso en una de las casas de esa calle donde entraban hombres y mujeres “raros”. Se hizo una redada en la que se arrestaron a 41 hombres; 22 estaban vestidos de hombre y 19 de mujer.  Se rumoró que en realidad habían sido 42, pero que uno de los invitados había sido el Yerno presidencial—Ignacio de la Torre y Mier—y jefe ocasional de Emiliano Zapata en su hacienda de Morelos.
El baile generó un escándalo en la sociedad porfirista del que hay repercusiones a la fecha; debemos preguntarnos ¿por qué se considera ese momento cómo él momento donde comienza la disidencia de género en México?
Para los historiadores que creen en la construcción de identidades  a partir de accidentes históricos, ese fue el momento donde nace el homosexual mexicano.
 Pero a pesar de que hubo hombres y mujeres involucrados en acciones sexuales con personas de su mismo sexo en la Nueva España y en algunas tribus prehispánicas como la del Reino de los Totonacas, a estas acciones no se les conocía como homosexualidad, sino como sodomía.
 Homosexual fue acuñada en 1869 por el húngaro Karl María Kerbetny que tomó del griego homos (igual) y del latín sexual para describir una patología clínica que buscaba describir una conducta que podía ser transformada mediante tratamiento médico para normalizar a la persona.
En México antes de la categoría homosexual existía la sodomía; la acción sodomítica marcaba sólo al receptor de la experiencia homosexual. El hombre que penetraba era hombre, el que estaba mal porque era como una mujer era el penetrado. A este tipo de acción homosexual los investigadores del mundo anglo-sajón le han llamado homosexualidad mediterránea por ser practicado mayormente en Italia y España.
La categoría de homosexualidad hacía que estuvieran mal tanto el que penetra como el penetrado y los convertía en enfermos que podían ser tratados por un psiquiatra.
 Es por ello que el baile de los 41 marca un rompimiento con la homosexualidad mediterránea y da paso a la homosexualidad como se entendería durante la mayor parte del siglo XX.
El término homosexual engloba lo que hoy categorizamos como LGBT; lésbico, gay, Bisexual y Transgénero. A medida que el conocimiento de la categoría homosexual se fue especializando se dividió el conocimiento en torno  a las diversas preferencias de estas personas que rompían con el entendimiento de las relaciones sexuales con fines procreativos.
Como puede constatar el lector, la diferencia sexual ha existido en México oficialmente desde 1901, pero ha sido a últimas fechas que está saliendo del closet las identidades y sub culturas que existen en torno a sexualidades disidentes en México.

Aunque el proyecto “Cartograma Americana” no contempla a Puebla, me parecería interesante que abordemos el tema de la homosexualidad poblana en la próxima columna para comenzar una discusión pública en torno a un tema del que todos saben algo, pero del que casi no se escribe mucho para el público general.

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